Llegar y besar, suerte es singular.
El burro hablando de olotes.
Marido, comprad vino; que no lino.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Pintada en los WC.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Buscar los tres pies al gato.
Picha española no mea sola.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A largos días, largos trabajos.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Zapatero a tus zapatos.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
A padre avaro, hijo pródigo.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Mujer con toca, dos veces si.
Con una rueda, no anda una carreta.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
A la pereza persigue la pobreza.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
De pena murió un burro en Cartagena.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Despacito por las piedras
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.