Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
En la cancha se ven los gallos.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Más groso que el Guelpa.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Todo lo que no es dado es perdido
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
La traición place, más no el traidor que la hace.
Al amigo y al caballo no apretallo.
La letra mata, su sentido sana.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
De suerte contentos, uno de cientos.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Del viejo el consejo.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Indio comido, puesto al camino.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Todo tiene un fin.
Hacer el agosto.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Amigos pobres, amigos olvidados
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quien boca tiene a Roma va.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.