Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Hay miles de miserias en un solo amor
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Jugar y pasear solo por recrear.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Actividad cría prosperidad.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Lo que está por pasar pasará.
La suavidad domina más que la ira.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A buen santo te encomiendas.
De tales devociones, tales costurones.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
La letra, con sangre entra.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Casa labrada y viña heredada.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
El primer deber del amor es escuchar.
Cada cosa pía por su compañía.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Remienda paño y pasarás año.
Peso y medida, alma perdida.
Favores harás, y te arrepentirás.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Alforjas llenas quitan las penas.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Suerte, y al toro.
Palabras de santo, uñas de gato.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
A buey viejo, pasto tierno.
Agárreme, que llevo prisa.
Dar el consejo y el vencejo.
Como pecas, pagas.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Deja al menos un huevo en el nido
La liebre y la puta, en la senda la busca.