Casa y potro, que lo haga otro.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El que bien ama, tarde olvida.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
La caza y los negocios quieren porfía.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Para todo perdido, algo agarrado.
A jugar y perder, pagar y callar.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Me importa un bledo.
Viajar con un amigo hace amar la vida
La alegría intensa es cosa seria
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Pedir peras al olmo.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Quien más tiene, menos suelta.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
La vida es un soplo.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Hay que dar el todo por el todo.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Araña de día, carta o alegría.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Harto da quien da lo que tiene.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Amores y dolores quitan el sueño.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.