Malo es no podar pero peor es desmochar.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Donde humo sale, fuego hay.
En casa llena presto se guisa la cena.
Caer para levantarse, no es caer.
Dar con la puerta en la cara.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Más honor que honores.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
No soy pila de agua bendita.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
La abundancia da arrogancia.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Se te cayó e cassette
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Yerro es ir de caza sin perro.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Dádiva forzada no merece gracias.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
A mala lluvia, buen paraguas.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Tripa vacía, suena pronto.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Trato es trato.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
A la hija mala, dineros y casalla.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que trabaja, no come paja
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
La mala fe, no pare hembra.
No hay cosa que no tenga su contra.