Cuanto más sepas, más sufrirás.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Dame rojura y te daré hermosura.
Lo estancado se pudre.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Santo Tomé, ver y creer.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
A buen hambre, no hay pan duro.
Las cosas lo que parecen.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
La fuerza vence, la razón convence.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Propagación mear no espuma.
No hay sustituto para la experiencia.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Hijos casados, duelos doblados.
No hay viejo sin dolor.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
La comprensión siempre llega más tarde.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
La conciencia vale por cien testigos.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Río cruzado, santo olvidado.