Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Abril llovedero, llena el granero.
A su tiempo se cogen las uvas.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
El yerro encelado, medio perdonado.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Hablando nos entendemos.
Bien vivió quien bien se escondió.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
El que se va no hace falta.
Buena burra hemos comprado.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Amigo lejos, amigo muerto.
Calle mojada, caja cerrada.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Agua al higo, que ha llovido.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Pocas palabra y muchos hechos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
El que va para viejo va para pendejo.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
El lo que se pierde, se aprende.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Oye primero y habla postrero.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Fray Modesto nunca fue prior.
La ocasión asirla por el guedejón.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
A burra vieja, albarda nueva.
Despacio, que llevo prisa.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.