Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Antes di que digan.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Estorba más que un colchón en la cocina.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A liebre ida, palos al cubil.
Cada cual mire por su cuchar.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Para el postrero no hay cuchara.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
El que algo teme, algo debe.
Juez con prisa, juez que yerra.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Orden y contraorden, desorden.
La vida es un juego.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
A hierro caliente, batir de repente.
Al bobo, múdale el juego.
Casarse bajo el palo de la escoba
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Borrón y cuenta nueva.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Más chulo que un ocho.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.