La mujer rogada y la olla reposada.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
O faja o caja.
Quien sube como palma baja como coco.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Dejar al gato con el pescado.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Los duelos con pan son menos.
La sardina y el huevo a dedo.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
A caracoles picantes, vino abundante.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Picha española no mea sola.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Olla remecida u olla bien cocida.
La piedra regalada por un amigo es una manzana