Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Perro que ladra, guarda la casa.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Árbol que no arraiga no crece.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
La obligación es primero que la devoción.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Son como uña y mugre.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Llevar agua al mar.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Lo raro es caro.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
El comedido sale jodido.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Un amigo vale cien parientes
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Una alegría esparce cien pesares.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Sayo que otro suda, poco dura.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Con buena escoba, bien se barre.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.