Quitada la causa se quita el pecado.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Ni para Dios, ni para el diablo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Carga que place, bien se trae.
Es más larga que la cuaresma.
El otoño de lo bello, es bello.
La mejor caridad es la justicia para todos
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Que dulce queda la mano al que da.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Cada cosa pía por su compañía.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Comida sin hospitalidad es medicina.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El perro que raspa,no muerde.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Roma, acuerdos y locos doma.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
El jorobado no ve su joroba
Van al mismo mazo.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El gozo en el pozo.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Remendar y dar a putas.
Quien mocos envía, babas espera.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
No gastés pólvora en chimancos.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Al que no le saben, le inventan.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado