De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
A mejor cazador se le va la paloma.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
A quien espera, su bien llega.
Ama, perdona y olvida.
Que aproveche como si fuera leche.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Cuando el pobre lava, llueve.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El buen libro de las penas es alivio.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
La abundancia da arrogancia.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A cada rey su trono.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Jugar y perder bien puede suceder.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El que la hace riendo, la paga llorando.
No se pierde lo que se dilata.
Hacer de tripas corazón.