Haces mal, espera otro tal.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Bien te quiero y mal te hiero.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Estar en tres y dos.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Todo lo que brilla, no es oro.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
La mejor defensa es el ataque.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Mal acaba quien mal anda.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Nada contra la corriente.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
A la luz de la vela no hay mujer fea.
La lluvia viene después de los bosques.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
El mejor premio es merecerlo.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
El día nunca retrocede de nuevo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Donde dije digo, digo Diego.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.