Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Fía mucho, más no a muchos.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Jugar a las cartas vistas.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Pastelero a tus pasteles.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
El amor es el premio del amor
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Ganar, poco vale sin guardar.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Quien nada guardó, nada encontró.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Querer y no querer, no está en un ser.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Gota a gota se forma el río.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.