Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
El yerro encelado, medio perdonado.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
El casado por amor vive vida con dolor.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Necio que sabe latín, doble rocín.
O Corte o cortijo.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Casamiento malo, presto es concertado.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Río cruzado, santo olvidado.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Dar un cuarto al pregonero.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Casa vieja todo es goteras.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Al músico viejo le queda el compás.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Al bobo, múdale el juego.