A heredad vieja, heredero nuevo.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Agrandado como alpargata de pichi.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Agrada, quien manda.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Parto malo, e hija en cabo.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Como es la madre, así es la hija.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Obra acabada, maestro al pozo.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Casa labrada y viña heredada.
Casado, pero no capado.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Amor viejo, pena pero no muere.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Del viejo el consejo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.