Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Primero es Dios que todos los santos.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Hombre osado, bien afortunado.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Fraile convidado echa el paso largo.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Cada cual es hijo de sus obras.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Indio con puro, ladrón seguro.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Jodido pero contento.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El hombre propone y Dios dispone.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Si no es Juan, es Pedro.