Al bobo, múdale el juego.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
De pequeñico se doma al mimbre.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El dolor embellece al cangrejo.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Hombre hablador, nunca hacedor.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
El agua derramada es difícil recogerla.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Es como llevar leña para el monte.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
A la vejez aladares de pez.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Estrenar casas y domar potros, otros.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
De ensalada, dos bocados y dejada.
El triunfo de los crueles es breve
La vida mejora de hora en hora.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
A viña vieja, amo nuevo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
No falta de que reirse.
A buenos ocios, malos negocios.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Tiene la cola entre las patas
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.