En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
El pan es freno del vino.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Jugar y pasear solo por recrear.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
No hay amor sin dolor.
Llegó el momento de la verdad.
Todo hombre tiene su manía.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Bueno de asar, duro de pelar.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
El que la deba, que la pague.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Los pensamientos no pagan peaje
Ama y guarda.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
La bonanza amenaza borrasca
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El rico nunca está satisfecho.
El mal de tonto, no tiene cura.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Nadie da nada a cambio de nada.
Buen pedidor, mal dador.
Lágrimas de viuda, poco duran.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Andarse por las ramas.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
En Octubre echa pan y cubre.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.