Siembra quien habla y recoge quien calla.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Las acciones revelan las pasiones
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El triunfo de los crueles es breve
La abundancia mata la gana.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
A la madrastra, el nombre le basta.
El rico nunca está satisfecho.
Favor publicado, favor deshonrado.
Todo hombre tiene su manía.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Nada con nada, total nada.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Contigo, pan y cebolla.
Buen pedidor, mal dador.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
No lo hurta, lo hereda.
Dar puntadas.
El que la deba, que la pague.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Lo que no se empieza no se acaba.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
La vida mejora de hora en hora.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.