No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
La mala cama hace la noche larga.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Comparte la carga y ésta será más ligera.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Mano que te da de comer no has de morder.
Oveja que mucho bala, poco mama.
La mala costurera, larga la hebra.
Vayan las verdes por las maduras.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El gorrón tiene que ser sufrido.
La práctica vale más que la gramática.
A quien mucho tiene, más le viene.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.