Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Quien cerca halla, cerca calla.
No te duermas entre las pajas.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Para colmo de males, tratar con animales.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
De lo bendito, poquito.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Obra acabada, maestro al pozo.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Vale más tener que no desear.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Palabra dada, palabra sagrada.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
El que adelante no mira, atrás se queda.