Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Empieza la tarea y luego termínala.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
No eches toda la carne al asador.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
El loco, por la pena es cuerdo.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Lección dormida, lección aprendida.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
La contemplación del vicio es vicio.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
El que camina, no estorba.
Lo bueno dura poco.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Agrada y te agradarán.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Escucha tu corazón... que sabe.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
La música calma a las fieras.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Madurar viche.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Antes es la obligación que la devoción.