Donde hay voluntad, hay un camino.
Una pena quita a otra pena.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que más puede, más aprieta.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Ojo por ojo, diente por diente.
Todos los plazos se cumplen.
Quien nada pide, nada recibe.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
La suerte la pintan calva.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Andar con pies de plomo.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Nadie envejece a la mesa.
Vivir es morir lentamente.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
La admiración alaba, el amor es mudo
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Para el solano, agua en mano.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Retírate, agua, y veré quien labra.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Tras buen soplo, buen sorbo.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
A chico santo, gran vigilia.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Guardado el dinero, no pone huevos.
No hay viejo sin dolor.
A dos palabras tres porradas.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.