El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Del favor nace el ingrato.
La manda del bueno no es de perder.
Más vale poco que nada.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Ve tu camino para no tropezar.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
No hay curva mala pasándola despacio.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Año de nieves, año de bienes.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
A fin de año, remienda tu paño.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Hay que predicar con el ejemplo.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Deja al menos un huevo en el nido
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
No hagas mal y no habrás miedo.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Lo imposible, en vano se pide.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Hambre larga, no repara en salsas.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Paso a paso se hace camino al andar.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Nadie está obligado a lo imposible.