Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Cuentas claras, amistades largas.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Lavarse las manos, como Pilatos.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Lo que está por pasar pasará.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Hay más tiempo que vida.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Salud y pesetas salud completa.
Alegría amagada, candela apagada.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Sirva de algo mientras se muere.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
En tiempo de campaña, apaña.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
El hombre pone y la mujer dispone.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
La alegría en el alma sana se cría.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.