Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Pensando en pajarito preña'o
A jugar y perder, pagar y callar.
Ser lento en dar es como negar.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Mas vale dar que recibir.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El que la sigue la consigue.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
A mala suerte, envidia fuerte.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La suerte es de los audaces.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Alegría amagada, candela apagada.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El último que se pierde es la esperanza.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
No gastes pólvora en gallinazos.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Lavarse las manos, como Pilatos.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Como pecas, pagas.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
La virtud en sí es un premio
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)