No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Al desdén con el desdén.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
El miedo no anda en burro.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Tiene más dientes que una pelea de perros
La carta, corta, clara y bien notada.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
No se construyó Roma en un día.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
De uvas a peras.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Tiene el sartén por el mango.
Cada raposa mira por su cola.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Del ahogado, el sombrero.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Señores lo dan y siervos lo lloran.