Esto es pan comido.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Ladra de noche para economizar perro.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
El que no enseña no vende.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Hombre viejo no necesita consejo.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Con chatos, poco o ningún trato.
El amor no se compra con dinero.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
A Dios, llamaron tú.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Gran constipado, culo apretado.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Agua beba quien vino no tenga.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Buscarle cinco pies al gato.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
La felicidad es como un león insaciable
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.