De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
No hay que buscarle tres pies al gato.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Tronar como un arpa vieja.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
El que mal anda, mal acaba.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
El que ríe el último, ríe dos veces.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A confite de monja pan de azúcar.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
A ave de paso, cañazo.
Al higo por amigo
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
No sufras por calenturas ajenas.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Haz lo que debes y no lo que quieres.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Moza franca, bien juega el anca.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Ignora al ignorante.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).