Al pez, una vez.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En enero, cada oveja con su cordero.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Mujer precavida vale por dos.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Galga salida, a liebre parida.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
La hogaza no embaraza.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
No compra barato quien no ruega rato.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Averiguelo, Vargas.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Hay más días que longanizas.
Es tiempo de vacas flacas
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Poco y entre zarzas.
A hora mala no ladran canes.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Gente pobre no necesita criados.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.