Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
No tocar pito.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Junta de cuatro, junta del diablo.
El lo que se pierde, se aprende.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
A fullero, fullero y medio.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
No es el que más grita el que tiene más razón.
El que muere, se libra de lo que debe.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Donde hay pelito, no hay delito
La felicidad no es cosa de risa
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Cada cosa nace para su semejante.
Abril, lluvias mil.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Llegar y besar, suerte es singular.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Casa chica infierno grande.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Hacer el agosto.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Hombre valiente no muere de viejo.
Estas más puesto que un calcetín.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Al bobo, múdale el juego.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
La gente agradecida es gente bien nacida.