Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Hacer ruido, para sacar partido.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
A gran salto, gran quebranto.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Gloria mundana es gloria vana.
A lo hecho, pecho.
El placer es víspera del pesar.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Juramento, juro y miento.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
A cada paje, su ropaje.
Del que jura, teme la impostura.
Nuestro gozo en un pozo.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Írsele a uno el santo al cielo.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
El que es pendejo ni de dios goza.
La obra alaba el maestro.
Sé osado y serás afortunado.
La honestidad es un vestido de oro
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Por la peana se adora al santo.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Suerte, y al toro.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
A buen bocado, buen grito.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.