El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Ofrecer el oro y el moro.
Caga más una vaca que cien palomos.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Sol puesto, obrero suelto.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
La democracia también genera hombres deshonestos
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Tanto ganado, tanto gastado.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Maestre por maestre, seálo éste.
A mucho hablar, mucho errar.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
En la cancha se ven los gallos.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Va para atrás como el cangrejo.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Ponerse la tapa en la cabeza
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.