Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El que nada debe nada teme.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Cada cosa tiene su precio.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Hijo de tigre: tigrillo.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Perfecto solo Dios.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Llegar y besar el santo.
Bienes y males, a la cara salen.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Por sus hechos los conoceréis.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Casa y potro, que lo haga otro.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
No hay alegría sin aburrimiento
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La alegría en el alma sana se cría.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Hay desgracias con suerte.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Grandotas aunque me peguen.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.