Por lo que uno tira, otro suspira.
Cada cual en su corral.
Cada día, su pesar y su alegría.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Quien se excusa se acusa.
Cada cual es rey en su casa.
Domingo sucio, semana puerca.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Cada gorrión tiene su corazón.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
El gorrón tiene que ser sufrido.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien mucho desea, mucho teme.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Debo, no niego; pago, no tengo.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Es puerco de la misma manada.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Bondad con hermosura, poco dura.
Palabra de cortesano, humo vano.
Esto vale lo que un ojo de la cara.