Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El vino comerlo, y no beberlo.
El pasajero se conoce por la maleta.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Hebra larga, costurera corta.
Contra la gota, ni gota.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Con dinero baila el perro.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
En vender y comprar, no hay amistad.
A buen amigo buen abrigo.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Piedra que rueda, no crea moho.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
A burra nueva, cincha amarilla.
La última cuenta la paga el diablo.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
A más vivir, más sufrir.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
No oigo, soy de palo.
Con el engañador, se tú mentidor.
El que trabaja, no come paja
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Amor de gato se ve por el tejado.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Dos cabezas piensan más que una.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Para pan y pescado, chocho parado.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.