Cuando te den, da.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Al que dice la verdad le ahorcan.
El león, no es como lo pintan.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Lo raro es caro.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
De la discusión surge la luz.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Es más agrio que un limón.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Sale más caro el candil que la vela.
No es oro todo lo que reluce.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
La confianza mató a su amo.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
De esa manera, mi abuela.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Más peligroso que una puñalada al hígado.