Estas son de mi rodada.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Dios tarda, pero no olvida.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Marido, comprad vino; que no lino.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Noche toledana. (Irse de farra).
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Más se logra con amor que con dolor.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
El que de nada sabe, de todo se unta.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Al mejor caballo se le van las patas.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Madre solo hay una, y padres muchos...
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Amor de lejos contentos los cuatro.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Contra el flato, bicarbonato.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
A perro viejo no cuz cuz.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Tronar como un arpa vieja.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
En el refugio del otro vive cada uno
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
El oro hace poderoso pero no dichoso.
El dueño del perro no obedece a su perro.