Casa oscura, candela cuesta.
No hay que arrear ganado flaco.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
No hay tonto para su provecho.
Para sabio Salomón.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Haz el bien y olvídalo.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
La sugestión obra.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Más claro, agua.
Gran mal padece quien amores atiende.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Ojo por ojo y diente por diente.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Marido, comprad vino; que no lino.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Hasta los animales se fastidian.
A cada santo le llega su día.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Irse por los cerros de Úbeda.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Andar con pies de plomo.