Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Perro ladrador, poco mordedor.
Es el tercero en discordia.
El dolor es antiguo
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Ojo por ojo, diente por diente.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
La casa esta donde el corazón.
Quien mal cae, mal yace.
La libertad es un pan bien cocido
La vida pende de un hilo.
A buen amigo buen abrigo.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Compañía, ni con la cobija.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Come con él, y guárdate de él.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Arca abierta al ladrón espera.
De todos modos, Juan te llamas.
Un juego de cartas se juega con dinero
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.