El destino baraja, nosotros jugamos.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
A la larga, todo se arregla.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Pan tierno, casa con empeño.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Una alegría esparce cien pesares.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Mucho saber, menos ignorar es.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
El sol siempre reluce.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
No hay día malo sin día bueno.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
El que no ama, no se desilusiona.
La fortuna es madrina de los necios.
La fantasía es la primavera del alma
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
La alegría da miedo
Más vale bueno que mucho.
El tiempo lo arregla todo
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Todo tiene un fin.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
A barriga llena, corazón contento.