Lento pero seguro.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Buena es la costumbre en el bien.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Todos los extremos son malos.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Cuenta y razón conserva amistad.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Gente parada, malos pensamientos.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Inclinar la balanza.
De persona palabrera, nunca te creas.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
En amores, los que huyen son vencedores.
Cojo con miedo, corre ligero.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Agarrando aunque sea fallo.
La suerte y la muerte no escogen.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
No te fíes del sol del invierno.
El que paga y goza, empata y hasta gana.