Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Por la plata baila el mono.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Hablar a calzón "quitao".
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
El que se convida, fácil es de hartar.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Ponerle el cascabel al gato.
Quien siembra, siega.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
La Luna no es pan de horno
A hijo malo, pan y palo.
El fraile, la horca en el aire.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
En casa llena presto se guisa la cena.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Dios, si da nieve, también da lana.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Amores reñidos, los más queridos.