Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Hacer de toda hierba un fardo.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Berenjena, ni hincha ni llena.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Esto es pan para tu matate.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Más cagado que palo de gallinero.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Ya me cansé de descansar.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Haz el bien y olvídalo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La ley pareja no es dura.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Caballo bonito, corto y gordito.