Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Con la misma vara que midas serás medido.
Contra el flato, bicarbonato.
Haz favores y harás traidores.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Las prendas de ropa son alas.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
A buen bosque vas por leña.
Armas y dineros quieren buen dueño.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Cada pájaro lance su canto.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Aunque ande sin cincha, también relincha.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Cuanto más se ama menos se conoce
Hija que casas, casa que abrasa.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
El que fía, o pierde o porfía.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Freno y espuela es buena escuela.