La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
El amor entiende todos los idiomas
Bien muere, quien bien vive.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El corazón no habla, pero adivina.
Aun el león se defiende de las moscas.
Valentón y rufián, allá se van.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Ojo por ojo y diente por diente.
El buen instrumento saca maestro.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Cada cual decía del amor que tenía.
En buena casa, mal inquilino.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Se defiende como gato panza arriba.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Ande o no ande, la burra grande.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
A buey viejo, pasto tierno.
No hay como la casa de uno
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Habla directamente al corazón.
A feria vayas que más valgas.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Lo bailado nadie me lo quita.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Bien vivió quien bien se escondió.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Gusta más la preparación que la función.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.