El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
De solo aire no vive nadie.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Deja que el buey mee que descansa.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Un juego de cartas se juega con dinero
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Quien no sabe, no vale nada.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Enero desaloja las camas
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
El que es perico donde quiera es verde.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Pagan justos por pecadores.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Dios no se queda con nada de nadie.
Hay que cortar por lo sano.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Nobleza obliga.
Hijo solo, hijo bobo.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
A mal viento va esta parva.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
No van lejos los de adelante, si los de atras corren bien.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Juan Segura vivió mucho años
Chivo que se devuelve se esnuca.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Cuídate del amigo al que has ofendido
La muerte y el amor, enamorados son.