Caer para levantarse, no es caer.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El verano es la madre de los pobres
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Pan casero, de ese quiero.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Después de un gustazo, un trancazo.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
El que no cae, resbala.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Quien hizo una, hará ciento.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Querer y no querer, no está en un ser.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
El maestro sabe lo que hace.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.