Una buena bota, el camino acorta.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Nadie envejece a la mesa.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
No es bueno huir en zancos.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
El hablar es plata y el callar es oro.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
La vida es una universidad.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Más chulo que un ocho.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Lo que no conviene no viene.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El que se queja, sus males aleja.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
No todos los que van a la iglesia son santos
Saber uno los bueyes con que ara.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.